Un diamante sobre acero no es una contradicción: es la forma de llevar la piedra todos los días sin la ansiedad que da el oro blando. El acero no se raya con la facilidad del oro de 18 quilates, no se deforma y no cambia de color, así que el diamante queda sujeto donde lo dejamos.En esta familia el diamante casi siempre va engastado a tensión, sostenido por la propia banda en un corte diagonal o recto. No lleva garras. Los quilates que verás en cada ficha son los reales: en la mayoría de modelos entre 0,02 y 0,05 ct, un punto de luz medido para una alianza de diario, no para un solitario.Quince modelos, todos hechos a mano bajo pedido, en todas las tallas y con grabado interior si queréis dejar algo escrito dentro.
Alianzas de acero con diamante
Un diamante sobre acero no es una contradicción: es la forma de llevar la piedra todos los días sin la ansiedad que da el oro blando. El acero no se raya con la facilidad del oro de 18 quilates, no se deforma y no cambia de color, así que el diamante queda sujeto donde lo dejamos.En esta familia el diamante casi siempre va engastado a tensión, sostenido por la propia banda en un corte diagonal o recto. No lleva garras. Los quilates que verás en cada ficha son los reales: en la mayoría de modelos entre 0,02 y 0,05 ct, un punto de luz medido para una alianza de diario, no para un solitario.Quince modelos, todos hechos a mano bajo pedido, en todas las tallas y con grabado interior si queréis dejar algo escrito dentro.















